{"id":199,"date":"2022-08-29T02:01:46","date_gmt":"2022-08-29T02:01:46","guid":{"rendered":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/?p=199"},"modified":"2022-09-01T00:48:36","modified_gmt":"2022-09-01T00:48:36","slug":"memorias-de-un-telegrafista-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/2022\/08\/29\/memorias-de-un-telegrafista-7\/","title":{"rendered":"Memorias de un telegrafista I: CAPITULO VII"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El ataque de Sandino al Ocotal<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Aquel 16 de Julio de 1927 fue terrible para el Ocotal, y con sus aproximadamente 2,000 habitantes. &nbsp;Unos 42 Marines norteamericanos y unos 50 guardias nacionales comandados por el Capit\u00e1n USMC Gilbert D. Hatfield se encontraban atrincherados en sus cuarteles, armados hasta los dientes con ametralladoras y armas autom\u00e1ticas. El capit\u00e1n Hatfields ya esperaba el ataque de Sandino, ya que hab\u00edan intercambiado telegramas desafiantes e insultos. Hatfield hab\u00eda enviado un telegrama a Sandino conmin\u00e1ndolo a rendirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandino ya hab\u00eda suscrito el \u201cManifiesto de San Albino\u201d, donde anunciaba su lucha por la Soberan\u00eda Nacional de Nicaragua. Sandino como respuesta a Hatfield, decidi\u00f3 atacar Ocotal.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las manos h\u00e1biles de mi padre y de sus amigos telegrafistas hab\u00edan pasado muchos de estos telegramas. Desde que empez\u00f3 la guerra constitucionalista del 26 la situaci\u00f3n se iba poniendo cada vez m\u00e1s peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los liberales sandinistas al mando del coronel Rufo Mar\u00edn se hab\u00edan ido infiltrando sigilosamente en la ciudad del Ocotal en el silencio de la noche. Estaban tomando posiciones esperando la orden de combate. No era dif\u00edcil camuflarse entre la oscuridad de aquellas calles con construcciones de muros gruesos de adobe y entre las cercas formadas por enormes cardones, que parec\u00edan gigantes de varios brazos levantados hacia el cielo negro. Solo los aullidos y los ladridos miedosos de los perros en la noche denunciaban que algo muy malo estaba ocurriendo. La muerte rondaba en cada esquina. Rufo Marin ten\u00eda sus razones personales para ser el comandante de aquella tropa de liberales rebeldes que se dispon\u00eda a desafiar al poder norteamericano que ya hab\u00eda echado ra\u00edces en Nicaragua y que se dispon\u00eda a perpetuarse a trav\u00e9s de la Guardia Nacional Constabularia hecha a imagen y semejanza de los marines. Su padre hab\u00eda sido asesinado por un esbirro asesino conservador. Hab\u00eda llegado la hora de la venganza.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandino hab\u00eda decidido mostrar su fuerza ante los americanos y ante la naciente Guardia Nacional, parida por el mismo vientre norteamericano. As\u00ed el mundo sabr\u00eda que \u00e9l hablaba en serio y que no estaba jugando ni quer\u00eda componendas de ning\u00fan tipo. Tomada la decisi\u00f3n, solo era cuesti\u00f3n de poner en pr\u00e1ctica su plan.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandino no ten\u00eda gran experiencia militar y reproduc\u00eda lo que acostumbraban a hacer los generales liberales en las guerras civiles, que era tomarse un cerro y desde all\u00ed dirigir las tropas que se lanzaban muchas veces a pecho descubierto sobre las posiciones enemigas. Los hombres de Sandino, unos sesenta hombres armados, y varios cientos de campesinos de las comunidades cercanas al Ocotal que estaban armados solo con machetes se infiltraron sigilosamente en El Ocotal y avanzaron parapet\u00e1ndose en las esquinas y anchos muros de las viejas casonas del casco urbano de la ciudad cerca del parque central. Algunos se colocaron como francotiradores. Otros se dirigieron al aer\u00f3dromo de los marines, con la orden de dinamitarlo apenas empezara el combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tropas de Sandino formada por unos 60 soldados veteranos liberales de la \u00faktima guera civil y unos 300 voluntarios campesinos, llamados indios por los marines americanos, &nbsp;estaban mal equipados, usaban grandes sombreros de paja, pantalones y camisas de dril azul o blanco y caites. La mayor\u00eda solo cargaba sus machetes en fundas de cuero y los m\u00e1s experimentados ten\u00edan viejos rifles Remington de 1884 con un solo disparo y viejos fusiles Mauser austriacos de 7 y 11 mm. &nbsp;Tambi\u00e9n dispon\u00edan de dos o tres ametralladoras Thompson y algo de dinamita que hab\u00edan sustra\u00eddo de la mina San Albino.<\/p>\n\n\n\n<p>Los campesinos pobres y hambrientos de los caser\u00edos cercanos a Ocotal, hab\u00edan sido reclutados por Sandino con base a dos promesas, primero como buen liberal, castigar a los conservadores ocotalianos por traidores y vende patrias culpables de todas sus desgracias y pobrezas, y en segundo lugar ofreci\u00e9ndoles el bot\u00edn de lo que pudieran agarrar en el saqueo a los ricos del Ocotal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los marines estaban acuartelados en el ayuntamiento, en el costado norte del parque central y los guardias de la Guardia Nacional de Nicaragua tambi\u00e9n conocida como \u201cla Constabularia\u201d reci\u00e9n creada en ese verano de 1927 al mando de oficiales norteamericanos, estaban en su propio cuartel muy cerca del cuartel de los marines.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia de los liberales leales a Sandino, tal como se acostumbraba en esa \u00e9poca era sitiar los cuarteles de los marines y de los guardias nacionales y lograr que se rindieran. Sandino como todos los generales de ese tiempo llamados generales de cerro, por la costumbre de permanecer a cierta distancia en un cerro cercano, se qued\u00f3 en el cerro El Divisadero cerca del casco urbano del Ocotal, a unos 700 metros en direcci\u00f3n Noreste, desde donde ten\u00eda una vista privilegiada sobre la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fuegos se abrieron despu\u00e9s de la medianoche, a la una y cuarto de la ma\u00f1ana del 16 de julio de 1927. Rufo Mar\u00edn despu\u00e9s de encabezar un encarnizado combate cay\u00f3 valientemente a las 3:00 am bajo fuego de ametralladora al intentar un audaz pero peligroso asalto al cuartel de los marines yanquis. Con su rev\u00f3lver Colt en la mano y haciendo disparos lleg\u00f3 hasta el frente del cuartel de los marinos y dej\u00f3 clavada una bandera rojo y negro que ten\u00eda pintada una calavera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como se estilaba en las guerras entre liberales y conservadores, que fueron especialmente crueles y sanguinarias, muchos de los hombres leales a Sandino se dedicaron al pillaje y al saqueo de las casas de los conservadores m\u00e1s prominentes de la ciudad. Muchas casas de los conservadores fueron dinamitadas e incendiadas. Muchas se\u00f1oras y se\u00f1oritas de la clase alta de los conservadores del Ocotal fueron ultrajadas y violadas por las tropas liberales compuestas tambi\u00e9n de muchos campesinos desarmados que le segu\u00edan, que bajaron de los cerros bajo el mando del General Sandino.<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente las guerras civiles de aquel fat\u00eddico tiempo de caos y anarqu\u00eda, de las peleas entre nicarag\u00fcenses liberales y conservadores solo dejaban una estela de muerte y destrucci\u00f3n. Sufr\u00edan los campesinos de ambos bandos. Los peque\u00f1os ganaderos dec\u00edan que las tropas liberales, ve\u00edan verdes a su ganado y se lo robaban, y que las tropas conservadoras ve\u00edan rojas a sus vacas y se las robaban. La \u00fanica diferencia entre un campesino liberal y uno conservador era una cinta roja o verde en el sombrero que usaban para diferenciarse en el combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre record\u00f3 aquel estribillo muy conocido en toda Nicaragua:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cPobrecito Emiliano Chamorro, las carreras que acaba de dar, quit\u00e1ndose la cinta verde y poni\u00e9ndose la liberal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como vos sab\u00e9s bien Clemente dijo Rigoberto Quintanilla, baj\u00e1ndose un poco el ala del sombrero Stetson que usaba,&nbsp; el control pol\u00edtico de Ocotal estaba en manos de los Paguaga al que los liberales sandinistas le llevaban ganas, pero a Paguaga los marines lo mataron por error cuando trataba de huir de su casa, salt\u00e1ndose una tapia y lo ametrallaron cuando lo confundieron con un guerrillero sandinista.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre conoc\u00eda bien a los Paguaga antigua familia conservadora y al senador Paguaga, que era muy conocido por pasearse dando caminatas por el parque de Ocotal vestido de frac y de chistera. Qu\u00e9 impresi\u00f3n les habr\u00e1 causado a los campesinos pobres de los alrededores del Ocotal cuando ve\u00edan pavone\u00e1ndose al senador Paguaga, mientras ellos y sus familias literalmente mor\u00edan de hambre por la puta sequ\u00eda que les hab\u00eda echado a perder todos sus cultivos. Realmente el discurso liberal y revolucionario de Sandino prend\u00eda como llama de fuego sobre pasto seco en las mentes de los pobres campesinos, y los sin tierra, que alimentaban su secular resentimiento contra los ricos terratenientes conservadores, culpables de su pobreza. Sandino y los liberales en cambio promet\u00edan venganza, tierra, libertad y progreso social.<\/p>\n\n\n\n<p>El sue\u00f1o progresista de la revoluci\u00f3n liberal de Zelaya, truncado por los yanquis se pod\u00eda hacer realidad bajo el mando de ese hombre visionario llamado Sandino. Solo era asunto de pelear otra vez, eso no les preocupaba, hab\u00edan peleado toda su vida, no recordaban un solo &nbsp;periodo de sus vidas en que ellos o sus padres o sus abuelos no estuvieran peleando. Sus ansias de libertad y progreso eran tan grandes que seg\u00fan me contaba mi padre algunos primos de \u00e9l, se un\u00edan al bando de los liberales en las guerras revolucionarias hondure\u00f1as. El que es liberal es liberal en cualquier parte dec\u00edan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A Sandino le avisaron como a las tres de la ma\u00f1ana que hab\u00edan matado a Rufo Mar\u00edn, y el propio Sandino tuvo que bajar con su mula baya al campo de batalla en el Ocotal, para ponerse al frente de sus hombres que sin mando pod\u00edan desbandarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquello fue de una violencia extraordinaria. Muchos a\u00f1os de resentimientos, de rencores, de odios de clase, estallaron repentinamente en venganzas pol\u00edticas que como un l\u00e1tigo castigaban aquella peque\u00f1a ciudad colonial dominada por los odiados conservadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Quintanilla arregl\u00e1ndose nuevamente el sombrero, pero ahora empuj\u00e1ndolo hacia atr\u00e1s dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cu\u00e1l es mi susto cuando a las ocho de la ma\u00f1ana, llegan al tel\u00e9grafo dos hombres de Sandino y me entregan dos notas que debo llevar al Capit\u00e1n Hatfield, pidiendo la rendici\u00f3n incondicional de ellos y de la guardia nacional ya que Sandino sab\u00eda que los yanquis no ten\u00edan agua y que, si no se rend\u00edan, los matar\u00edan todos y la ciudad ser\u00eda arrasada en llamas. Que les dijera que hab\u00edan peleado valientemente y que si se rend\u00edan les perdonar\u00edan la vida. Tambi\u00e9n me entregaron una bandera blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>-Como Ud. sabe Clemente. Los americanos no confiaban plenamente en el tel\u00e9grafo, porque lo primero que se vuelan es la comunicaci\u00f3n-<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Hatfield a\u00fan sitiado hab\u00eda mantenido comunicaci\u00f3n con Managua, ya que ten\u00edan comunicaci\u00f3n inal\u00e1mbrica.<\/p>\n\n\n\n<p>-Los americanos a m\u00ed me conoc\u00edan porque yo era telegrafista. Ellos no pod\u00edan enviar a unos de sus hombres ya que los americanos lo hubieran ametrallado inmediatamente. Sin embargo, si mandaban la nota con alguien conocido en la ciudad lo dejar\u00edan acercarse, as\u00ed que me toc\u00f3 a m\u00ed llevar la nota. Yo iba todo nervioso con la bandera blanca y me acerqu\u00e9 despacio al cuartel-<\/p>\n\n\n\n<p>-De lo que te salvaste Clemente, eso te hubiera tocado a vos como jefe del tel\u00e9grafo-<\/p>\n\n\n\n<p>Hatfield le dijo a Quintanilla:<\/p>\n\n\n\n<p>-D\u00edgale a Sandino que con agua o sin agua, los Marines no sabemos rendirnos y a \u00e9l le dijeron que abrir\u00edan fuego nuevamente, una vez que \u00e9l hubiera doblado la esquina, que mejor se apurara-<\/p>\n\n\n\n<p>-A como pudo me las ingeni\u00e9 para dar el recado de Hatfield a Sandino y regres\u00e9 asustado al tel\u00e9grafo. Hab\u00eda visto de reojo la cantidad de parque y ametralladoras que ten\u00eda Hatfield en el cuartel-<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la breve tregua por el mensaje de Sandino a Hatfield, los combates arreciaron. Los rifles y ametralladoras gringas no paraban de disparar sobre todo lo que se mov\u00eda. En efecto el fuego se hizo m\u00e1s intenso por ambos bandos. La defensa de los cuarteles era sostenida mientras los rebeldes lanzaron varios asaltos con resultados infructuosos. Sin embargo, la superioridad de armamento y municiones, m\u00e1s la f\u00e9rrea disciplina militar de los marines no hizo posible el triunfo de aquel ej\u00e9rcito de Sandino, formado por campesinos, artesanos y mineros temerarios, valientes y audaces, pero mal entrenados, mal armados y poco organizados militarmente.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mire Clemente, le dijo a mi padre que abr\u00eda los ojos y segu\u00eda con atenci\u00f3n el relato de su amigo y colega Quintanilla-<\/p>\n\n\n\n<p>-Muchos corr\u00edan y sal\u00edan de sus casas, y como pod\u00edan se saltaban las tapias y los cercos de los traspatios huyendo despavoridos de aquella balacera. Hubo algunos incendios y muchos &nbsp;rogaban a los hombres que no le pegaran fuego a sus casas que era lo \u00fanico que ten\u00edan-<\/p>\n\n\n\n<p>-Todos record\u00e1bamos que hac\u00eda tan solo seis meses atr\u00e1s el 9 de enero la ciudad de Chinandega hab\u00eda sido incendiada en una refriega entre liberales constitucionalistas y conservadores. La mortandad fue grande.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cientos de pobladores se dirigieron al r\u00edo Dipilto que atraviesa la ciudad del Ocotal, ya que el r\u00edo era m\u00e1s seguro ya que proteger\u00eda sus vidas en caso de incendios y era m\u00e1s f\u00e1cil salir huyendo por lo plano de su rivera que si lo hac\u00edan directamente hacia los cerros.<\/p>\n\n\n\n<p>El fuego nutrido continu\u00f3 hasta las 10:15 am cuando llegaron dos aeroplanos artillados con metralla y bombas de 17 libras.&nbsp; Hatfield hab\u00eda colocado mantas con mensajes para que fueran vistos desde el aire por los aeroplanos, los que rodearon la ciudad, captaron los mensajes y dispararon r\u00e1fagas de ametralladoras sobre las tropas de Sandino. Despu\u00e9s de agotar sus municiones atacando a las posiciones de los rebeldes sandinistas los aeroplanos retornaron por donde hab\u00edan venido.<\/p>\n\n\n\n<p>Quintanilla le cont\u00f3 a mi padre:<\/p>\n\n\n\n<p>-Sandino no pudo tomarse en la noche ni los cuarteles de los americanos, ni de la guardia\u2026Ahora menos que se los tomara de d\u00eda-<\/p>\n\n\n\n<p>-Adem\u00e1s le avanzaron la mula a Sandino. Una mula baya. &nbsp;Era un mal presagio, lo mejor era regresar a las monta\u00f1as de las Segovias donde Sandino ten\u00eda solo ventajas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo pens\u00e9 que lo mejor ser\u00eda irme del Ocotal, los caitudos conservadores me iban a acusar de ser un liberal sandinista, todos vieron que yo fui el mensajero de Sandino, dijo Rigoberto Quintanilla acomod\u00e1ndose el sombrero ahora hacia un lado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si dijo mi padre, \u201ccomo vos bien sabes a m\u00ed me pas\u00f3 algo parecido\u201d, componi\u00e9ndose los anteojos redondos de marcos delgados de carey.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre record\u00f3 cuando unos meses atr\u00e1s tambi\u00e9n tuvo que tomar la decisi\u00f3n de irse del Ocotal. Ten\u00eda que tomar una decisi\u00f3n que ser\u00eda crucial para su destino en su joven vida. Era el jefe del tel\u00e9grafo del gobierno conservador. Si se quedaba y Sandino triunfaba, nadie le aseguraba su vida, por mucho que simpatizara con los liberales. Si Sandino fracasaba tendr\u00eda problemas con los conservadores que lo acusar\u00edan de ser liberal y de apoyar a Sandino. Indudablemente habr\u00eda una cacer\u00eda de brujas en la ciudad. Lo que hab\u00eda pasado no era para menos. Ten\u00eda que irse.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s supo que, a Don Ignacio Calder\u00f3n, otra de las personas que hab\u00edan sido sus amigos y ejemplos de honestidad y a quien \u00e9l respetaba mucho, lo ten\u00edan preso acusado por los conservadores de apoyar a los liberales sandinistas. Iguales suertes corrieron otros honorables ciudadanos muy conocidos como don Paco Salcedo y Don Francisco Maradiaga, acusados de colaborar con Sandino y hasta de redactarle la nota que envi\u00f3 a Hatfield.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandino esper\u00f3 in\u00fatilmente los refuerzos que llegar\u00edan de Somoto al mando del General Carlos Salgado, liberal sandinista que recibi\u00f3 una nota tard\u00eda de Sandino en la que le dec\u00eda que ten\u00eda rodeados a los americanos, que saliera de Somoto y atacara a Ocotal.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fuerzas de Sandino controlaban la parte sur y sureste del Ocotal y se reagrupaban con los caballos y mulas que ten\u00edan y las que hab\u00edan \u201crecuperado\u201d de los patios de los conservadores, cuando nuevamente fueron atacados con fuego de metralla y con bombas de fragmentaci\u00f3n de 17 libras por cinco biplanos militares De Haviland DH-.4 artillados con dos ametralladoras calibre .30 una adelante y otra atr\u00e1s con 800 cartuchos de munici\u00f3n. &nbsp;De esta forma, los norteamericanos probaban en Nicaragua nuevas armas de combate a\u00e9reo sin miramientos sobre las bajas que se hicieran en la poblaci\u00f3n civil. Era la oportunidad que el escuadr\u00f3n de la Fuerza A\u00e9rea de la Infanter\u00eda de Marina &nbsp;&nbsp;hab\u00eda estado esperando desde su llegada a Nicaragua para realizar su primera misi\u00f3n de ataque a\u00e9reo. La presencia del Escuadr\u00f3n de la Fuerza A\u00e9rea de los USMC en Nicaragua ten\u00eda como \u00fanica raz\u00f3n utilizar y ensayar una nueva arma a\u00e9rea en combate real en la ciudad de Ocotal, contra los soldados de Sandino.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco aviones se zambull\u00edan en picada arrojando fuego de metralla y bombas de fragmentaci\u00f3n sobre el caso urbano de la ciudad y sus alrededores, donde los grupos de guerrilleros buscaban como resguardarse de la lluvia de balas, causando cientos de muertos y heridos entre las fuerzas rebeldes y la poblaci\u00f3n civil misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres de Sandino sal\u00edan de las casas en las que estaban atrincherados y corr\u00edan en todas direcciones, arrojando sus armas. El ataque de los cinco aeroplanos dur\u00f3 desde alrededor de las 14:35h, disparando ametralladoras y lanzando bombas hasta las 15:20h, cuando regresaron a Managua. Seg\u00fan algunos era la primera vez en la historia de todas las guerras, en cualquier parte del mundo, que un escuadr\u00f3n aviones bombarderos atacaron una ciudad desde el aire en un bombardeo masivo y coordinado. Ese d\u00eda 17 de Julio de 1927 fue la primera vez que un ataque a\u00e9reo era dirigido desde tierra sobre una poblaci\u00f3n urbana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre supo semanas despu\u00e9s por informes de sus amigos telegrafistas, que en el Ocotal murieron alrededor de 300 personas por el ataque de la aviaci\u00f3n norteamericana, la mayor\u00eda civiles que nada ten\u00edan que ver con Sandino. El Jefe Pol\u00edtico del Ocotal Arnoldo Ram\u00edrez inform\u00f3 que \u201ca lo largo del r\u00edo\u201d a m\u00e1s o menos una milla al sureste de la ciudad del Ocotal, encontraron \u201cun centenar o m\u00e1s\u201d de muertos. Uno de los aviones artillados hab\u00eda realizado un ataque sobre la poblaci\u00f3n que hu\u00eda despavorida a lo largo del r\u00edo. Los resultados del bombardeo produjeron de 40 a 80 muertos entre las fuerzas de Sandino, y probablemente el doble n\u00famero de heridos.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que, al ataque a Ocotal por Sandino, fue un desastre desde el punto de vista militar, tuvo un gran impacto pol\u00edtico a nivel nacional e internacional. Con este ataque Sandino inici\u00f3 formalmente la guerra anti intervencionista contra los americanos en Nicaragua y se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la lucha antimperialista en toda Am\u00e9rica Latina. Gabriela Mistral, una escritora y poetisa chilena, que luego obtendr\u00eda un premio nobel de literatura llam\u00f3 a Sandino General de hombres libres,\u201d hombre heroico, h\u00e9roe leg\u00edtimo, como tal vez no me toque ver otro\u201d, destacando la noble causa de su \u201cpeque\u00f1o ej\u00e9rcito loco de voluntad de sacrificio\u201d. Sandino tambi\u00e9n a partir de esta acci\u00f3n contra un poder militar superior, que pose\u00eda y utilizaba la aviaci\u00f3n en contra de sus fuerzas, se vio obligado a cambiar su estrategia de lucha, y se convirti\u00f3 en un icono transnacional de la resistencia armada ya que fue considerado como el precursor de la guerra de guerrilla a escala latinoamericana. La batalla le sirvi\u00f3 para cambiar de t\u00e1ctica: la guerra de guerrillas. Desde entonces elev\u00f3 esta forma de lucha a categor\u00eda de estrategia, llegando a la convicci\u00f3n de que la importancia de los combates no consist\u00eda necesariamente en ganarlos, sino en librarlos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ataque de Sandino al Ocotal Aquel 16 de Julio de 1927 fue terrible para el Ocotal, y con sus aproximadamente 2,000 habitantes. &nbsp;Unos 42 Marines norteamericanos y unos 50 guardias nacionales comandados por el Capit\u00e1n USMC Gilbert D. Hatfield se encontraban atrincherados en sus cuarteles, armados hasta los dientes con ametralladoras y armas autom\u00e1ticas. El capit\u00e1n Hatfields ya esperaba el ataque de Sandino, ya que hab\u00edan intercambiado telegramas desafiantes e insultos. Hatfield hab\u00eda enviado un telegrama a Sandino conmin\u00e1ndolo a rendirse. Sandino ya hab\u00eda suscrito el \u201cManifiesto de San Albino\u201d, donde anunciaba su lucha por la Soberan\u00eda Nacional de\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":203,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11,7],"tags":[],"class_list":["post-199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memorias-de-un-telegrafista","category-novela"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":5}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=199"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":236,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199\/revisions\/236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/203"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}