{"id":189,"date":"2022-08-29T01:54:24","date_gmt":"2022-08-29T01:54:24","guid":{"rendered":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/?p=189"},"modified":"2022-08-29T17:25:06","modified_gmt":"2022-08-29T17:25:06","slug":"memorias-de-un-telegrafista-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/2022\/08\/29\/memorias-de-un-telegrafista-3\/","title":{"rendered":"Memorias de un telegrafista I: CAPITULO III"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una lecci\u00f3n de historia: La conquista de Nicaragua<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En 1522 se inici\u00f3 la conquista de Nicaragua con una expedici\u00f3n de cuatro buques que sali\u00f3 de Panam\u00e1 al mando de Gil Gonz\u00e1lez D\u00e1vila con 100 hombres y cuatro caballos. Fue bien recibido por los indios del cacique Nicarao, quien era famoso por su sabidur\u00eda. Nicarao ya ten\u00eda&nbsp; noticias de la superioridad militar de los espa\u00f1oles y no quer\u00eda que le pasara lo mismo que les hab\u00eda pasado a sus vecinos del sur desde 1514, en que hab\u00edan sido sometidos a sangre y fuego por el sanguinario Pedrarias D\u00e1vila Gobernador de Panam\u00e1 quien ejerc\u00eda su poder absoluto sobre la llamada Castilla del Oro, parte de la actual Costa Rica tambi\u00e9n llamada Orotina por el golfo de Orotina. Nicarao recurri\u00f3 a la diplomacia y apost\u00f3 a la negociaci\u00f3n con Gil Gonz\u00e1lez, mientras estudiaba sus intenciones para ganar tiempo y ver como hac\u00eda para manejar la situaci\u00f3n que se le presentaba. Seguramente tendr\u00eda una oportunidad mejor que la de Urraca el cacique del sur, que se les enfrent\u00f3 abiertamente sin saber a qu\u00e9 se enfrentaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Nicarao sab\u00eda que unos a\u00f1os atr\u00e1s en 1516, del calendario espa\u00f1ol, el Cacique Urraca y sus guerreros le hab\u00edan plantado cara a los espa\u00f1oles jefeados por Ponce y Hurtado, desde el primer momento que tocaron tierra en el hoy llamado golfo de Nicoya. Los ind\u00edgenas hab\u00edan luchado con ferocidad por tierra y a bordo de sus fr\u00e1giles canoas, pero la artiller\u00eda espa\u00f1ola los hab\u00eda diezmado y espantado. Urraca combati\u00f3 en varias ocasiones a los espa\u00f1oles que buscaban su oro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los lugartenientes de Pedrarias D\u00e1vila, Gaspar de Espinosa, Bartolom\u00e9 Hurtado y Francisco Pizarro, quien despu\u00e9s fuera el conquistador del Per\u00fa, secundaban al viejo zorro, temible y h\u00e1bil pol\u00edtico Pedrarias D\u00e1vila, Gobernador de Panam\u00e1, famoso por su desmedida ambici\u00f3n y crueldad sin l\u00edmites en el ejercicio absoluto del poder, &nbsp;que aplastaba con sa\u00f1a el menor intento de rebeld\u00eda por parte de otros conquistadores y de los abor\u00edgenes que luchaban por su libertad con u\u00f1as y dientes, frente a un enemigo invasor muy peque\u00f1o en n\u00famero, pero apoyado en la superioridad que le daban las armas y a la divisi\u00f3n que exist\u00eda entre los cacicazgos ind\u00edgenas de la regi\u00f3n del sur de Nicaragua, en lo que hoy es parte del&nbsp; territorio costarricense, llamadas Guanacaste y Nicoya, y que en su momento pertenecieran a la provincia de Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Clemente al igual que todos los ni\u00f1os nicarag\u00fcenses, se sab\u00eda de memoria lo que escuchaba de los profesores de primaria sobre el descubrimiento de Am\u00e9rica y sobre la conquista de los espa\u00f1oles. Recordaba con qu\u00e9 entusiasmo y pasi\u00f3n Don Nando Roque en Somoto primero y los profesores del Ocotal despu\u00e9s, con el estilo predominante de educaci\u00f3n en esa \u00e9poca, a voz en cuello, dictaban a los ni\u00f1os sus conferencias magistrales sobre historia. \u00c9l, cu\u00e1ndo repart\u00eda los telegramas como peque\u00f1o mensajero del tel\u00e9grafo, se quedaba a la orilla de las ventanas de la escuela, extasiado oyendo aquellas clases y so\u00f1ando que alg\u00fan d\u00eda estudiar\u00eda y ser\u00eda un profesional, quiz\u00e1s un periodista o un doctor en leyes. A pesar de su corta edad en la que fue separado de sus padres y hermanos, de alguna manera comprendi\u00f3 que Ocotal le ofrec\u00eda una oportunidad de superaci\u00f3n que no ten\u00eda en Somoto su pueblo natal.<\/p>\n\n\n\n<p>Mam\u00e1, mira lo que dibuj\u00e9!&#8230; dije, mientras mostraba a mi madre el dibujo de las tres Carabelas de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, pintadas con l\u00e1pices de colores, la Ni\u00f1a, la Pinta y la Santa Mar\u00eda. Era para un 12 de octubre que dibuj\u00e9 las carabelas de Col\u00f3n en una cartulina blanca que hab\u00eda comprado en la tienda de la Chabelita Qui\u00f1onez en la calle Real de Somoto, la que recuerdo olorosa a chicle y jarabes para la tos. Yo tendr\u00eda solo unos siete a\u00f1os y estaba muy orgulloso de mi dibujo. Mi maestra de segundo grado era mi querida T\u00eda Isabel (Ita) Talavera.<\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00e9 a la escuela p\u00fablica directamente a segundo grado, a los siete a\u00f1os, aunque la intenci\u00f3n de mi madre Ernestina, era matricularme en tercer grado. Con su amplia sonrisa y con expresi\u00f3n de orgullo en su hermoso rostro, le dijo a Do\u00f1a Romelia Castell\u00f3n la adusta directora de la Escuela de ni\u00f1as de Somoto.<\/p>\n\n\n\n<p>-V\u00edctor Ernesto est\u00e1 preparado para el tercer grado, lee perfectamente, sabe las cuatro reglas, algo de historia y geograf\u00eda de Nicaragua-<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a Romelia sab\u00eda que mi madre era una maestra muy reconocida que ten\u00eda su propia escuela privada autorizada por el Ministerio de Educaci\u00f3n hasta el tercer grado. Do\u00f1a Tina Talavera como le dec\u00edan a mi madre Ernestina, hab\u00eda sido muy bien preparada por maestros chilenos en Estel\u00ed, que vinieron a Nicaragua a ense\u00f1ar pedagog\u00eda en los a\u00f1os cuarenta.<\/p>\n\n\n\n<p>No hubo manera de convencer a la directora de que me pusiera en tercer grado. Dec\u00eda que estaba muy chiquito en edad para tercer grado. Finalmente el argumento que hizo que mi madre desistiera de que fuera aceptado en tercer grado fue que la maestra de segundo grado era mi t\u00eda Ita hermana de mi madre y que no tendr\u00eda problemas de adaptaci\u00f3n porque era mi t\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que a m\u00ed, a mi padre, le gustaba leer o escuchar bellas historias sobre el Cacique Nicarao y su di\u00e1logo con Gil Gonz\u00e1lez. &nbsp;En ese tiempo en las escuelas se ense\u00f1aba historia de Nicaragua desde los primeros a\u00f1os de educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las historias que se ense\u00f1aban era sobre el encuentro del conquistador Gil Gonz\u00e1lez D\u00e1vila y el Cacique Nicarao o Nicaragua, nombre n\u00e1huatl de la regi\u00f3n del actual Itsmo de Rivas, donde ejerc\u00eda sus dominios como gran Teyte.<\/p>\n\n\n\n<p>Macuil Miquiztli (Cinco muertes), que era el verdadero nombre ind\u00edgena del cacique Nicarao, ya sab\u00eda lo que iba a decir cuando le llegaran los int\u00e9rpretes ind\u00edgenas, emisarios de los conquistadores, con el mismo sonsonete que acostumbraban a repetir donde llegaban, o sea el requerimiento oficial de aceptar que se convirtiese al cristianismo y se transformase en vasallo del Rey de Espa\u00f1a, a quien representaba, porque si se negaba a ello iban a reducirlo a la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los esp\u00edas de Macuil, desde hac\u00eda varios d\u00edas hab\u00edan estado informando al Cacique de todos los movimientos de aquellos extra\u00f1os hombres p\u00e1lidos y barbados, que hab\u00edan llegado a las tierras de su dominio. Hab\u00eda reunido a su Consejo de Ancianos y consultado a los dioses. Despu\u00e9s de acaloradas discusiones y de las ceremonias religiosas de rigor, Macuil hab\u00eda llegado a la decisi\u00f3n que era necesario recibir a los intrusos pac\u00edficamente. No se iba a ir de boca como Nicoya quien no quiso unirse a \u00e9l y se fue por su cuenta. \u00c9l ten\u00eda m\u00e1s fuerza, m\u00e1s guerreros a su mando y ten\u00eda m\u00e1s experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Macuil Miquiztli recibi\u00f3 a los emisarios enviados por Gil Gonz\u00e1lez, que eran cuatro muchachos ind\u00edgenas que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00edan sido capturados en el pa\u00eds del Cacique Nicoya, que tambi\u00e9n se llamaba Orotina y llevados a Panam\u00e1 donde aprendieron espa\u00f1ol. Contest\u00f3 el mensaje mand\u00e1ndole a decir con cuatro de sus principales, que aceptaba la amistad por el bien de la paz, y aceptar\u00eda la fe nueva si le parec\u00eda tan buena como se la elogiaban y que estaba dispuesto a recibirlo pac\u00edficamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Gil Gonz\u00e1lez recibi\u00f3 con agrado, pero con desconfianza el ofrecimiento del cacique de reunirse con \u00e9l &nbsp;en el poblado ind\u00edgena conocido como lugar de las grandes arboledas, Quauhcapolca, que a los espa\u00f1oles les son\u00f3 como Cocibolca. Hoy este sitio est\u00e1 demarcado como la \u201cCruz de Espa\u00f1a\u201d, un punto equidistante entre los poblados de Rivas y San Jorge, muy cerca de aquel inmenso lago que Gonz\u00e1lez bautiz\u00f3 como Mar Dulce. Hasta all\u00ed lleg\u00f3 el conquistador con sus cuatro caballos por delante y las banderas desplegadas, con sus 100 hombres armados hasta los dientes, la mayor\u00eda j\u00f3venes mercenarios que se aventuraban a la conquista de estas tierras, para construir fortunas con el bot\u00edn de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El cacique no se dej\u00f3 impresionar por aquel extra\u00f1o hombre blanco y barbado montado en un animal m\u00e1s extra\u00f1o a\u00fan. Les dio la bienvenida y los aloj\u00f3 en las viviendas reservadas a sus nobles. Hubo un intercambio de miradas y de regalos. El gran Cacique, que ya sab\u00eda lo que les pasar\u00eda si no acced\u00eda al requerimiento del espa\u00f1ol, les entreg\u00f3 el equivalente en oro de 18,500 pesos castellanos, para ablandarlos, despu\u00e9s de todo ya ten\u00eda conocimiento de la codicia y la adicci\u00f3n de los espa\u00f1oles por el oro. Convino, asimismo, en erigir una cruz sobre un mont\u00edculo escalonado, en el orchilobo (o altar de sacrificios), lo cual llev\u00f3 a cabo seguido por su s\u00e9quito en procesi\u00f3n solemne, acto que conmovi\u00f3 a los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez le entreg\u00f3 a Macuil un traje de seda, una camisa de lino y una gorra de color rojo. No parec\u00eda muy justo el intercambio de regalos, pero a Macuil Miquiztli no le quedaba de otra.&nbsp; Ya ver\u00eda despu\u00e9s como saldr\u00eda de ese atolladero en el que se estaba metiendo. Por lo pronto hab\u00eda enviado emisarios al cacique Diriang\u00e9n, teyte de los Chorotegas, en son de paz para buscar una alianza militar. Diriang\u00e9n era su rival pol\u00edtico en el control del territorio, sin embargo, podr\u00eda ser su aliado para enfrentar posteriormente al peligroso extranjero a quien fing\u00eda sumisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Gil Gonz\u00e1lez estaba verdaderamente impresionado por la personalidad y la sabidur\u00eda de aquel jefe indio, que le hac\u00eda muchas preguntas que \u00e9l, que se las daba de culto, intelectual, &nbsp;no ten\u00eda idea de c\u00f3mo responder. Seg\u00fan Pedro M\u00e1rtir de Angler\u00eda, cronista de Indias de origen italiano, el cacique de Niqueragua o Nicarao, pregunt\u00f3 a Gil Gonz\u00e1lez:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfHa escuchado hablar de un gran diluvio que acab\u00f3 con la humanidad?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfVolver\u00e1 Dios a naufragar la tierra?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 sucede despu\u00e9s de la muerte?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfC\u00f3mo se mueven el Sol, la Luna y las Estrellas?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfA qu\u00e9 distancia se encuentran? \u00bfCu\u00e1ndo dejar\u00e1n de brillar?<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro M\u00e1rtir de Angler\u00eda document\u00f3 este di\u00e1logo de las cartas que Gil Gonz\u00e1lez escribiera y del testimonio del tesorero real, de la expedici\u00f3n de Gonz\u00e1lez, Andr\u00e9s de Cereceda&nbsp;uno de cinco testigos de ese di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados espa\u00f1oles de la infanter\u00eda, bien entrenados, experimentados en el arte de la guerra y fogueados por sus batallas contra los moros, pod\u00edan disparar flechas y balas, llevaban adem\u00e1s de lanzas y espadas, ballestas que lanzaban flechas y el arcabuz, un fusil grande, letal a unos 50 metros, que produc\u00eda terror entre los ind\u00edgenas ya que pod\u00eda disparar truenos.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido al calor y a la humedad, la mayor\u00eda de los soldados de Gil Gonz\u00e1lez no llevaban armadura completa, sino que mallas met\u00e1licas sin mangas o chalecos de cuero acolchados de algod\u00f3n que resultaban efectivos contra armas de corto alcance. Pero lo que m\u00e1s asustaba a los indios eran los falconetes o ca\u00f1ones cortos que disparaban un proyectil con efecto devastador que alcanzaba casi los dos kil\u00f3metros y hac\u00eda un estruendo infernal.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el arma m\u00e1s efectiva de los espa\u00f1oles para asegurar su conquista y dominaci\u00f3n sobre Nicaragua y otros pueblos ind\u00edgenas, no fue su superioridad militar y en armamento, sino m\u00e1s bien el arte de la pol\u00edtica y la intriga, el uso a su favor de las rivalidades y divisiones de los cacicazgos locales, aprovechando todos los pleitos, guerras tribales y enconos muy frecuentes entre los caciques, que practicaban el arte de la guerra como algo sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Gil Gonz\u00e1lez confiado por su \u00e9xito con Nicarao, sigui\u00f3 su recorrido hacia el norte con su campa\u00f1a de bautizos y recaudando oro. Al legar a un punto llamado Coatega por los ind\u00edgenas, sali\u00f3 a su encuentro un joven jefe ind\u00edgena al que llamaban Diriang\u00e9n con un s\u00e9quito de 500 hombres y 17 doncellas&nbsp; que luc\u00edan platos o patenas de oro. Algunos portaban estandartes o pendones y hachas de oro. Hab\u00eda trompeteros que tocaban cuando Diriang\u00e9n avanz\u00f3 al centro del desfile para encontrar al jefe extranjero y hablar con \u00e9l. Estaban perfectamente ataviados formados en un cortejo ceremonial.<\/p>\n\n\n\n<p>Diriang\u00e9n no acept\u00f3 el bautismo de inmediato, sino que prometi\u00f3 volver a los tres d\u00edas. Cumpli\u00f3 su promesa y regres\u00f3 el s\u00e1bado 17 de abril de 1523 a mediod\u00eda, presentando batalla. En realidad, actuaba conforme la tradici\u00f3n guerrera chorotega: otorgar una tregua al adversario, mientras organizaba su ofensiva. Por la superioridad de las armas de sus contrincantes \u2013\u2013arcabuces, ballestas, caballos \u2013\u2013, Diriang\u00e9n fue vencido, pero Gonz\u00e1lez D\u00e1vila tuvo que retirarse. Gonz\u00e1lez reconoci\u00f3 a varios guerreros de Nicarao entre los ind\u00edgenas que lo atacaron, le resultaba obvio que Nicarao era aliado de Diriang\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 ten\u00eda que ver toda esa historia del Cacique Micuil Miquiztli, \u00bfGil Gonz\u00e1lez y el Cacique Diriang\u00e9n, con lo que mi padre Clemente estaba viviendo en ese horrible tiempo de guerras y revoluciones que le estaba tocando vivir?<\/p>\n\n\n\n<p>En esa tarde, el nerviosismo cund\u00eda en la ciudad del Ocotal. Ya hab\u00eda habido muchas situaciones de zozobra como esta, pero la poblaci\u00f3n no se acostumbraba a vivir bajo la constante amenaza de los ataques de los liberales que se hab\u00edan alzado en armas. La guerra entre liberales y conservadores no parec\u00eda terminar nunca. Ya hab\u00eda corrido mucha sangre entre nicarag\u00fcenses por las guerras civiles, golpes de Estado y revoluciones entre los bandos conservadores y liberales que se disputaban el poder desde hac\u00eda varias d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerras solo eran las nuevas versiones de la vieja lucha entre los conquistadores y luego entre los peninsulares y los criollos por el control del poder y la riqueza en Nicaragua, guerras que se remontaban a la conquista y la colonia espa\u00f1ola desde el mismo momento en que los conquistadores y gobernadores espa\u00f1oles se percataron de las riquezas de la provincia de Nicaragua, \u201clas joyas de la corona, la ri\u00f1onada de todas las indias\u201d, por su posici\u00f3n geogr\u00e1fica entre dos oc\u00e9anos, la conexi\u00f3n interoce\u00e1nica por el \u201cdesaguadero\u201d&nbsp; las rutas del oro, el agua abundante, las tierras f\u00e9rtiles para la producci\u00f3n de alimentos, y sobre todo para el desarrollo ganadero, tan importante para los espa\u00f1oles, no por la carne sino principalmente por los cueros de las reses que prove\u00edan el embalaje del a\u00f1il en \u201czurrones\u201d para la exportaci\u00f3n hacia la pr\u00f3spera industria textil de Espa\u00f1a, &nbsp;y sobre todo por la abundancia de mano de obra gratis.<\/p>\n\n\n\n<p>Las encomiendas, o sea el r\u00e9gimen de esclavitud impuesto por los espa\u00f1oles junto a las riquezas naturales de Nicaragua, era mucho m\u00e1s de lo que pod\u00edan so\u00f1ar aquellos hombres avariciosos, desde que Pedrarias D\u00e1vila, Gobernador de Panam\u00e1, se enamor\u00f3 perdidamente de Nicaragua al grado de quererla solo para \u00e9l. La ambici\u00f3n desmedida de los gobernantes y sus descendientes, por el control de las riquezas de Nicaragua, siempre fueron su perdici\u00f3n. El control del oro, la plata, la tierra, el agua, volv\u00eda locos a los que acariciaban el poder.&nbsp; Desde su inicio, la colonia espa\u00f1ola fue un hervidero de intrigas y pleitos por el poder. La primera ciudad de Le\u00f3n, fundada en 1524, a las orillas del Lago Xolotl\u00e1n, fue testigo de esas enconadas luchas que muy pronto desencadenaban traiciones, represi\u00f3n y muerte.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferencias entre el Le\u00f3n liberal y la Granada conservadora, se repet\u00edan en todas las ciudades de Nicaragua, eran las mismas diferencias solo que a otra escala, que hab\u00eda entre Ocotal y Somoto. Solo eran variaciones de la misma melod\u00eda. Solo importaban los intereses de las elites dominantes. La indiada, el pueblo, los de afuera, poco importaban a no ser como soldados, como carne de ca\u00f1\u00f3n o como bandera y pretexto para legitimar la ambici\u00f3n de los caudillos y su corte de oportunistas y aduladores. La enorme riqueza de Nicaragua ha sido la fuente de todas sus calamidades y de la pobreza de su gente. Al mismo tiempo, esa condici\u00f3n hist\u00f3rica, ha forjado en el fuego del dolor y de la opresi\u00f3n a uno de los pueblos de guerreros, de artistas y poetas, m\u00e1s luchadores del planeta por su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra m\u00e1s reciente, cuando mi padre era el telegrafista principal del Ocotal a inicios de 1926, hab\u00eda sido desencadenada por el golpe de Estado -conocido como \u201cEl Lomazo\u201d- que el caudillo conservador Emiliano Chamorro le hab\u00eda dado al gobierno constitucional del Presidente Carlos Sol\u00f3rzano un diecisiete de enero de 1926, descontento porque hab\u00eda perdido las elecciones, lo que desencaden\u00f3 una guerra civil entre el bando conservador y el liberal constitucionalista. Chamorro se declar\u00f3 presidente de Nicaragua, rompiendo con este acto el acuerdo libero-conservador de 1924, que a su vez se derivaba de los llamados acuerdos de Washington de 1923. En estos acuerdos se determin\u00f3 \u201cque los gobiernos centroamericanos y el norteamericano no reconocer\u00edan a ning\u00fan gobierno que en cualquiera de las rep\u00fablicas de Centroam\u00e9rica del que surgiera un presidente por un golpe de Estado o de una revoluci\u00f3n contra un gobierno reconocido\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Este atentado del caudillo conservador hab\u00eda generado la llamada guerra constitucionalista, impulsada por los liberales que pretend\u00edan que se restableciera la constitucionalidad del pa\u00eds, violentada por Chamorro.<\/p>\n\n\n\n<p>Clemente, mi padre, en ese tiempo era un joven de ideas liberales trabajando bajo las \u00f3rdenes de un gobierno conservador en un \u00e1rea muy estrat\u00e9gica como son las comunicaciones. Como telegrafista principal de una plaza tan importante como el Ocotal, hab\u00eda sido testigo de primera mano, de lo que pasaba en las Segovias. Por sus o\u00eddos entrenados y por sus manos pasaban todos los mensajes sobre la guerra constitucionalista que se libraba en toda Nicaragua, y en particular en los departamentos del norte divididos entre liberales y conservadores. Se manten\u00eda muy informado de lo que pasaba en esos agrestes territorios segovianos. Con sus colegas telegrafistas intercambiaba ideas y noticias de \u00faltimo minuto del acontecer pol\u00edtico y militar de ese momento. La situaci\u00f3n pol\u00edtica y militar era tensa, muy confusa y complicada. Todo presagiaba que algo grave iba a ocurrir.<\/p>\n\n\n\n<p>No sab\u00eda qu\u00e9 le deparar\u00eda el futuro, pero todos los recuerdos principales de su vida los ten\u00eda presentes en esos momentos cruciales que estaba viviendo. Record\u00f3 con nostalgia su corta pero feliz infancia en Somoto al lado de su madre y sus hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La anarqu\u00eda predominaba en el campo y la ciudad, ya eran m\u00e1s de siete a\u00f1os de disturbios pol\u00edticos, tanto al otro lado de la frontera con Honduras como a este lado, en pueblos y ciudades de los departamentos de las Segovias. La inestabilidad afectaba a los departamentos de Nueva Segovia, Estel\u00ed Jinotega y Matagalpa. A\u00fan no exist\u00eda el Departamento de Madriz, cuya cabecera departamental ser\u00eda establecida en Somoto. Madriz se fundar\u00eda hasta en el a\u00f1o 1936 en honor al expresidente liberal Jos\u00e9 Madriz ef\u00edmero sucesor de Zelaya. Los somote\u00f1os considerar\u00edan la separaci\u00f3n del departamento de Madriz de Nueva Segovia como un triunfo de los liberales sobre los conservadores.<\/p>\n\n\n\n<p>A los americanos no les interesaban las luchas ideol\u00f3gicas entre liberales y conservadores, solo defend\u00edan sus intereses econ\u00f3micos. Se sent\u00edan con derecho de poner y quitar presidentes y obligaban a firmar pactos a los liberales y a los conservadores de acuerdo con su conveniencia. Controlaban el pa\u00eds pol\u00edtica, econ\u00f3mica y militarmente. De acuerdo con sus pol\u00edticas expansionistas se sent\u00edan con el derecho divino de determinar el destino de los nicarag\u00fcenses a su antojo. La posici\u00f3n geogr\u00e1fica de Nicaragua intercontinental e interoce\u00e1nica en el centro de Am\u00e9rica era clave para los intereses norteamericanos. Adem\u00e1s, por esa misma posici\u00f3n geogr\u00e1fica, los Estados Unidos manten\u00edan el inter\u00e9s sobre la construcci\u00f3n de un canal interoce\u00e1nico por Nicaragua. En 1914 obligar\u00edan a Nicaragua a firmar un ominoso tratado canalero denominado Tratado Chamorro Bryan, ahora con el objetivo de impedir que otra potencia imperialista construyera en canal por Nicaragua ya que ellos ya hab\u00edan construido el canal por Panam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sucesivas intervenciones americanas hab\u00edan empezado en diciembre del a\u00f1o de 1909 con el derrocamiento del General Jos\u00e9 Santos Zelaya, quien estaba al frente de la revoluci\u00f3n liberal que propugnaba por la uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Centroamericanas bajo la doctrina liberal, para enfrentar a las grandes potencias que se disputaban el control pol\u00edtico y econ\u00f3mico del mundo al inicio del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una lecci\u00f3n de historia: La conquista de Nicaragua En 1522 se inici\u00f3 la conquista de Nicaragua con una expedici\u00f3n de cuatro buques que sali\u00f3 de Panam\u00e1 al mando de Gil Gonz\u00e1lez D\u00e1vila con 100 hombres y cuatro caballos. Fue bien recibido por los indios del cacique Nicarao, quien era famoso por su sabidur\u00eda. Nicarao ya ten\u00eda&nbsp; noticias de la superioridad militar de los espa\u00f1oles y no quer\u00eda que le pasara lo mismo que les hab\u00eda pasado a sus vecinos del sur desde 1514, en que hab\u00edan sido sometidos a sangre y fuego por el sanguinario Pedrarias D\u00e1vila Gobernador de Panam\u00e1\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":203,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11,7],"tags":[],"class_list":["post-189","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memorias-de-un-telegrafista","category-novela"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":5}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":233,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189\/revisions\/233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/203"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}