{"id":109,"date":"2022-08-16T00:59:42","date_gmt":"2022-08-16T00:59:42","guid":{"rendered":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/?p=109"},"modified":"2022-08-22T21:06:37","modified_gmt":"2022-08-22T21:06:37","slug":"el-nido-vacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cuentosdedonvictor.com\/index.php\/2022\/08\/16\/el-nido-vacio\/","title":{"rendered":"El nido vac\u00edo"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Tal vez parte de amar, es aprender a dejar ir.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-center\"><em>Dedicado a nuestros nietecitos V\u00edctor Andr\u00e9s y Gustavo Alfonso (Ponchito) y a los que vendr\u00e1n despu\u00e9s.<\/em><\/pre>\n\n\n\n<p>Estaba arrellanado en la vieja poltrona que le hab\u00eda heredado su suegro Don Guillermo, y por el ventanal a su izquierda se colaba una extra\u00f1a mezcla de sonidos. Se o\u00edan lo chillidos estridentes de algunos p\u00e1jaros, que anunciaban sus intenciones amorosas a las hembras que se hac\u00edan las disimuladas, se o\u00eda el ruido de fondo del tr\u00e1fico pesado, por la calle de circunvalaci\u00f3n de la polvorienta y ruidosa ciudad de Managua, que distaba a unos 200 ms al sur de su casa, y a veces, el horrible ruido a todo volumen de una sirena de alarma, de un ilegal taller de ensamblaje de motocicletas que hab\u00edan instalado, pegado al muro del fondo del patio trasero. La bendita alarma descontrolada, anunciaba peligro a cualquier hora del d\u00eda, de la noche o la madrugada, torturando sus o\u00eddos y a veces desvel\u00e1ndolos inmisericordemente. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin darse cuenta mascullaba sus recuerdos y reflexionaba con nostalgia, todo lo que hab\u00eda pasado con su mujer para llegar hasta ese momento de sus vidas, cuando la bulla y los sonidos en aquella casa, la casa de sus sue\u00f1os, eran otros.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa de dos pisos, que \u00e9l mismo, hab\u00eda dise\u00f1ado en una sola noche de inspiraci\u00f3n y que hab\u00edan venido construyendo por etapas a lo largo de casi 20 a\u00f1os, ten\u00eda un estilo ecl\u00e9ctico , con reminiscencias victorianas, muy comunes en el Caribe nicarag\u00fcense y en algunos puertos del Pac\u00edfico de Nicaragua con influencia inglesa, como San Juan del Sur y San Carlos. Ten\u00eda algunos elementos arquitect\u00f3nicos destacados, propios del estilo victoriano popular, con las fascias de los techos inclinados con cenefas blancas decoradas, las &nbsp;puertas y ventanas francesas blancas de madera fina y vidrio, con finas celos\u00edas tambi\u00e9n blancas. Las paredes de color pastel, rosa viejo en el exterior y de un verde suave en el interior. La casa estaba plantada exactamente en el centro de aquel gran predio, cort\u00e1ndolo en dos, generando dos grandes espacios: el jard\u00edn delantero y el patio del fondo. Ten\u00eda una entrada al centro, que a su vez cortaba en dos el jard\u00edn delantero, lleno de \u00e1rboles altos de <em>cassia mangium<\/em> y el preferido de su mujer Elena, el \u00e1rbol de Cortez que cuando florece crea un estallido de color amarillo que hubiera sido la envidia del gran Vincent Van Gogh.<\/p>\n\n\n\n<p>El and\u00e9n de la entrada al centro, de losetas de concreto, estaba flanqueado por dos hileras de setos gencianas rojas, que remataban en el primer corredor de entrada a la casa, sostenido por tres columnas cicl\u00f3peas de piedra bol\u00f3n o cantos rodados, con cielo inclinado de madera de tablillas de caoba machihembrada, que serv\u00eda de \u201cporche\u201d. Este estaba rodeado de jardineras de ladrillo de barro, del que emerg\u00edan plantas de cafetos decorativos y helechos. Del porche colgaban varios maceteros con helechos y algunas plantas suculentas, con hojas verdes brillantes, como enredaderas que ca\u00edan exuberantes, atra\u00eddas por la gravedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El corredor, que proteg\u00eda del sol del oeste, ten\u00eda un juego de sillas met\u00e1licas blancas y adem\u00e1s estaba protegido por dos palmeras robelianas que le daban privacidad y frescor. De d\u00eda serv\u00eda para recibir y atender toda clase de personas, negociar precios con trabajadores de ocasi\u00f3n y para recibir algunas que otras visitas no habituales, que por muchas razones llegaban a la casa. De noche algunas veces serv\u00eda de espacio social para sus hijos y sus amigos que de vez en cuando armaban tertulias juveniles en el corredor. Tambi\u00e9n era un espacio fresco preferido por \u00e9l y su esposa Elena, en las noches del verano nicarag\u00fcense para tomarse un trago, un t\u00e9 o un vaso de vino tinto y hablar de la \u00e9poca de su juventud, matizados con la m\u00fasica de fondo de los a\u00f1os setenta. Invariablemente recordaban sus a\u00f1os juveniles, hablaban de las noticias recientes o temas de familia en aquel silencio nocturno, antes de que las insidiosas plagas de zancudos transmisores de Chinkungunya y el Zica los obligaran a permanecer dentro de la casa, protegidos por las mallas mosquiteras que hab\u00edan tenido que instalar en cada puerta y ventana de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Al entrar en la casa, despu\u00e9s de pasar el corredor uno se encontraba con un espacio vestibular de doble altura, que destacaba la escalera de madera de cedro maduro color rojo natural, con barandal formado por tabloncillos calados que le daban un aire medieval a la estancia. La escalera adosada a la pared a la izquierda lo llevaba a uno a la segunda planta en la que estaban los espacios \u00edntimos de la casa, formados por la sala de estar y los dormitorios, que se asomaban al patio a trav\u00e9s de ventanales de madera y vidrio<\/p>\n\n\n\n<p>Al subir las escaleras, tambi\u00e9n sub\u00eda, la galer\u00eda de fotos de la familia que de manera resumida contaba en im\u00e1genes su propia historia. All\u00ed estaba la foto en blanco y negro, casi en sepia, del casamiento de los padres de Marga, la foto familiar retocada a color,&nbsp; con sus&nbsp; padres y hermanos, cuando ella usaba pavita en la frente y ten\u00eda solo unos 10 a\u00f1os. Estaba la foto tipo poster en blanco y negro de su casamiento, la foto oficial de su bachillerato, dos autorretratos que se hab\u00eda hecho, en sus escasos arranques de pintor, uno en \u00f3leo a color y el otro a l\u00e1piz en blanco y negro que realiz\u00f3 cuando triunf\u00f3 la revoluci\u00f3n. All\u00ed tambi\u00e9n colgaban las fotos de las graduaciones de sus hijos y la infaltable foto de familia con todos los hijos. Tambi\u00e9n ya se hab\u00edan colocado las fotos de Monchito y H\u00e9ctor Manuel nuestros sus preciosos nietecitos venezolanos, y todav\u00eda quedaba muro para las fotos de los que vendr\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar la escalera, se abr\u00eda el espacio hacia la sala familiar m\u00e1s informal llena de estantes se libros que funcionaba como biblioteca, estudio, taller de artesan\u00edas de Elena su mujer, y el lugar donde nos acomod\u00e1bamos como quer\u00edamos por las noches para ver televisi\u00f3n o pel\u00edculas por Netflix y You Tube comiendo rosquillas somote\u00f1as y bebiendo alg\u00fan amaretto, una cerveza o un buen t\u00e9 de jengibre con lim\u00f3n y miel de abejas, que seg\u00fan \u00e9l era de su autor\u00eda. La sala conectaba convenientemente con los dormitorios a los que cada quien se retiraba conforme el deseo de ir a la camita era m\u00e1s fuerte que las pel\u00edculas o documentales de la televisi\u00f3n streaming.<\/p>\n\n\n\n<p>En la planta baja, el vest\u00edbulo interno de la entrada de doble altura era el punto focal de la casa, al entrar uno de pronto se encontraba frente a un mueble de dos caras, de madera, del piso hasta el techo con vidrios, espejos y vitrales en su parte superior, lleno de fotos y recuerdos de viajes. Este mueble separaba este espacio del comedor y conectaba con la sala formal, con ventanas francesas de madera y vidrio, ubicada girando hacia la izquierda, donde sol\u00edamos recibir durante la estaci\u00f3n lluviosa, las visitas de amigos cercanos o familiares y tom\u00e1bamos un vino o el t\u00e9 con algunos bocadillos. A la derecha del vest\u00edbulo &nbsp;flanqueada por una puerta de doble batiente estaba la cocina, el reino de sabores y olores que le daba a la casa su aire m\u00e1s hogare\u00f1o y ancestral. All\u00ed se cocinaba la comida m\u00e1s tradicional como el indio viejo, el arroz aguado, la carne desmenuzada, el salpic\u00f3n y el pollo tapado. \u00daltimamente por razones m\u00e1s de salud que culinarias, se cocinaba el pescado al vapor con hierbas, copia de una receta de trucha al vapor, que hab\u00eda tra\u00eddo de Alemania en uno de sus numerosos viajes de estudio, que les sab\u00eda a gloria y que era el plato preferido de Elena. Curioso como era, aficionado a la cocina, de vez en cuando all\u00ed experimentaba sus propios platos de pastas o sus variantes de t\u00e9s con jengibre y manzanilla con miel y canela, adem\u00e1s de otras infusiones a base de hojas medicinales y hierbas arom\u00e1ticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos, sala y comedor se abr\u00edan hacia afuera a trav\u00e9s de puertas dobles y las ventanas francesas que daban al corredor principal y que a su vez se abr\u00edan al patio. De tal manera que en un momento dado todos los espacios interiores y exteriores se abr\u00edan entre si y se intercomunicaban. Herencia arquitect\u00f3nica de la vieja casa colonial solariega de su abuelo en su pueblo natal, que ten\u00eda cuatro corredores que interconectaban todos los espacios alrededor del patio central que a su vez conectaba con el patio grande y el traspatio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el patio de la casa, se destacaban por su gran tama\u00f1o en el fondo, los colosales \u00e1rboles de Guanacaste blanco a la izquierda y el gran Gen\u00edzaro a la derecha. Adem\u00e1s&nbsp; en primer plano estaban tres \u00e1rboles de mango y protegiendo al corredor del exceso de luz del este, estaban las palmeras robelianas que le daban un aspecto tropical al corredor del cual colgaban toda clase de helechos o coludos. En realidad, la casa era un buen reflejo de sus vidas, sus gustos y del ambiente clim\u00e1tico tropical. Hab\u00eda sido dise\u00f1ada como eran ellos, de clase media, muy flexibles y abiertos a discreci\u00f3n, con espacios \u00edntimos internos a los que solo acced\u00edan los amigos y familiares m\u00e1s cercanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En verano, o sea cuando ya el ataque inmisericorde de los zancudos disminu\u00eda, prefer\u00edan realizar sus reuniones sociales en el corredor trasero sostenido por las cuatro enormes columnas enchapadas de piedra bol\u00f3n. En este enorme corredor tambi\u00e9n se encontraban las sillas blancas de mimbre con m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de antig\u00fcedad, regalo de su suegra la Mam\u00e1 Pancha, como la llamaban sus nietos, y un comedor redondo de armaz\u00f3n de metal de color bronce antiguo y mesa de vidrio, con sillas tambi\u00e9n de metal, que solo se ocupaba algunos domingos para desayunar en el verano o cuando hab\u00eda celebraciones de la familia y amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando recordaba aquella casa, llena por la pandilla de amigos y compa\u00f1eros de colegio de sus hijos, gritando y correteando por toda la casa, pasando de un espacio a otro, saltando del comedor hacia el corredor del fondo a trav\u00e9s de la ventana. En el patio del fondo sol\u00edan correr y jugar f\u00fatbol con la Milou, la perra pastor belga que su hijo menor Ramiro hab\u00eda entrenado para que atrapara la pelota de f\u00fatbol al mejor estilo de un portero profesional, la perra corr\u00eda, saltaba y con sus patas delanteras y sus fauces, atrapaba invariablemente la pelota que mi hijo pateaba con toda su fuerza, como le hab\u00edan ense\u00f1ado Carlitos y Eduardo, los muchachos mayores en aquella calle sin salida del barrio residencial&nbsp; Bellavista, donde viv\u00edan, y que funcionaba como improvisado campo de f\u00fatbol. Durante estuvo en la universidad H\u00e9ctor Guillermo, su hijo mayor celebraba su cumplea\u00f1os en el corredor del fondo y su hija Patricia, all\u00ed celebr\u00f3 sus quince primaveras y tambi\u00e9n se reun\u00eda con sus amigos, de vez en cuando.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa solariega alberg\u00f3 sue\u00f1os, esperanzas, bailes, noviazgos, fiestas familiares con mariachis, despedidas y otras celebraciones. All\u00ed hab\u00eda celebrado su fiesta de cincuenta a\u00f1os con los amigos de anta\u00f1o. Los ni\u00f1os se hicieron grandes, al igual que sus amigos, celebraron juntos sus bachilleratos, y sus graduaciones en la universidad. La Milou se hac\u00eda cada vez m\u00e1s vieja, ya no atrapaba la pelota siempre, padec\u00eda de artrosis de cadera y los acompa\u00f1aba a la finca de vez en cuando, cada vez m\u00e1s le costaba caminar y se cansaba. Su hijo mayor se fue a realizar sus estudios de maestr\u00eda y doctorado en Monterrey, M\u00e9xico y Lubbock, Texas. Se enamor\u00f3 de una linda y talentosa compa\u00f1era de estudios y se cas\u00f3. Mi hijo se qued\u00f3 en el Tecnol\u00f3gico de Monterrey y formaba parte del cuerpo doctoral de profesores. Gracias a Dios, ten\u00edan dos hijos que eran su adoraci\u00f3n: H\u00e9ctor Manuel y Ram\u00f3n Guillermo, \u201cMonchito\u201d, a los que ve\u00edan de vez en cuando por video llamadas y tambi\u00e9n en persona una o dos veces al a\u00f1o. Su hija Patricia se hab\u00eda graduado en la universidad y tambi\u00e9n vol\u00f3 tras sus ideales, se fue a Washington a trabajar en un banco internacional y tambi\u00e9n hizo su MBA en la John Hopkins University. Se comunicaba de vez en cuando para hablar de su vida y de sus viajes por el mundo. Esa era la vida en estos tiempos, el que se iba preparando se iba del pa\u00eds. Muchos amigos y conocidos de su \u00e9poca se iban quedando solos. El pa\u00eds de base econ\u00f3mica campesina hab\u00eda sido convulsionado varias veces en su historia y en ese tiempo no ofrec\u00eda muchas oportunidades, ni empleos para los j\u00f3venes, que emigraban en b\u00fasqueda de mejores horizontes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de eso ya hace mucho tiempo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ramiro, el cumiche de sus hijos, tambi\u00e9n creci\u00f3, se gradu\u00f3 en la universidad, hizo su MBA y se hab\u00eda graduado con honores de alta distinci\u00f3n en el INCAE la sucursal de Harvard en Centroam\u00e9rica, donde \u00e9l tambi\u00e9n hab\u00eda obtenido un posgrado y un MBA. Ya hab\u00eda sido tentado por varias empresas internacionales con promesas de trabajo en el extranjero, donde siempre hab\u00eda querido viajar y vivir una experiencia internacional. Pero puede m\u00e1s el amor que la aventura. Su antiguo jefe al tanto de los \u00e9xitos de Ramiro y de las tentaciones de ser reclutado para una empresa extranjera, se apresur\u00f3 a ofrecerle una magn\u00edfica oportunidad que no pod\u00eda rechazar: Adem\u00e1s ya su coraz\u00f3n estaba comprometido en Nicaragua. Ya hab\u00eda pedido en matrimonio a Heidy, en una playa de San Juan del sur, en una especial ceremonia planificada por sus amigos de toda la vida, la vieja pandilla de su colegio de primaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Los preparativos de la boda que se realizar\u00eda en la peque\u00f1a finca que ten\u00edan en Granada, y que se vestir\u00eda de gala para esa ocasi\u00f3n, les hab\u00edan absorbido casi completamente por un tiempo, y casi no se hab\u00edan dado cuenta que en realidad se iban a quedar m\u00e1s solos como nunca estuvieron antes en nuestras vidas. Para colmo a la Mam\u00e1 Pancha, con sus 89 a\u00f1os la hab\u00edan enviado fuera de Nicaragua en medio de aquella epidemia de Chinkungunya y Zica, que pod\u00eda ser muy grave para personas de su edad. As\u00ed ella bajo protesta se convirti\u00f3 en una exiliada de aquella guerra biol\u00f3gica que est\u00e1ban viviendo. Aunque las estad\u00edsticas oficiales hablaban solo de unos cientos de casos de Zica, la verdad es que hab\u00eda miles de personas enfermas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que de pronto Ramiro ten\u00eda un buen trabajo, una linda esposa y una casa en la cual empezar\u00eda su nueva vida profesional como ejecutivo empresarial. Ya solo faltaba que pronto tuvieran hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>En son de broma en coro con Elena cantaban aquella canci\u00f3n de los a\u00f1os sesenta de Gigliola Cinquetti,<\/p>\n\n\n\n<p>-Nos quedaaamos sooolos, como caada noche-\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ramiro y Heidy se hab\u00edan casado rodeados de amor, de familiares, amigos y de naturaleza en la finca que por a\u00f1os hab\u00edan venido desarrollando, y como con cada matrimonio joven en nuestra familia, hab\u00edan prendido una luz de esperanza en su vida, cada vez m\u00e1s solitaria y que se acentuaba en aquella enorme casa. Alguien coment\u00f3 por all\u00ed, que hab\u00edan dicho que pronto tendr\u00edan un hijo, que no quer\u00edan esperar mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>-Friendo y comiendo- dijo una amiga querida.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u201cYa quiero ver esta casa llena de nietos\u201d-<\/p>\n\n\n\n<p>coment\u00f3 Elena, entornando los ojos como viendo el futuro en su mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, lleg\u00f3 la pregunta de donde vivir\u00edan? Elena y H\u00e9ctor como muchos matrimonios j\u00f3venes de su \u00e9poca, hab\u00edan pasado los primeros a\u00f1os en casa de alguno de sus padres. Primero hab\u00edan vivido en casa de los padres de H\u00e9ctor, luego hab\u00edan vivido con los padres de Elena, as\u00ed que resultaba l\u00f3gico que ellos tambi\u00e9n vivir\u00edan un tiempo en &nbsp;su casa, o bien en el apartamento que hab\u00edan construido en el predio de la casa grande para cuando se quedaran solos. Ellos hab\u00edan comprado una casa bonita en uno de esos repartos de clase media que ahora proliferaban en los suburbios de Managua, pero a\u00fan no la hab\u00edan terminado y quer\u00edan alquilarla para ahorrar un dinero para m\u00e1s adelante. Nosostros encantados con la idea, as\u00ed estar\u00edan cerca del nieto que esperaban que no demorara.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mente la joven pareja vivir\u00eda un tiempo con ellos o muy cerca, de manera independiente, claro est\u00e1. La idea de que vivieran en el apartamento que hab\u00edamos construido para alquiler, a solo unos metros de nuestra casa nos fascinaba, aunque nunca lo hab\u00edan comentado, era lo m\u00e1s l\u00f3gico.&nbsp; Pronto tendr\u00edan un hijo y como los dos trabajaban como destacados ejecutivos de grandes corporaciones privadas, era l\u00f3gico que los apoyar\u00edan con el cuido del ni\u00f1o mientras ellos iban a su trabajo. Qui\u00e9nes mejor que ellos, sus abuelos para consentir a ese ansiado nietecito a solo un paso de sus brazos. Los muchachos los visitaban de vez en cuando y siempre les contaban de sus planes, del trabajo, de la casa que estaban construyendo, de las bodas de sus amigos a las que asist\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00e9ctor les comentaba en tono de humor sarc\u00e1stico:<\/p>\n\n\n\n<p>-Para Uds. ahora es el tiempo de las bodas, ya pas\u00f3 el tiempo de las de las pi\u00f1atas de cumplea\u00f1os, de las graduaciones, de los bachilleratos, de los quince a\u00f1os\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros ya es el tiempo de las velas y los entierros. Efectivamente hab\u00eda amigos que solo los ve\u00edamos en una velorio o en un entierro.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la boda, H\u00e9ctor empez\u00f3 a sentirse muy mal, fue v\u00edctima una vez m\u00e1s del atraso, la pobreza, el subdesarrollo y el cambio clim\u00e1tico. Ya antes hab\u00eda sido atacado por el mismo mosquito infernal varias veces y hab\u00eda sufrido varios ataques de dengue. Nuevamente hab\u00eda sido atacado por las incursiones cada vez m\u00e1s agresivas del enemigo criminal: el insidioso y molesto mosquito Aedes Aegipty. Ahora le hab\u00eda transmitido el Zica. Los dolores articulares, musculares, el insomnio y la irritabilidad, la depresi\u00f3n eran seguras secuelas del Zica que estaban haciendo estragos en su salud y estado de \u00e1nimo. Elena que se hab\u00eda salvado del Chinkungunya, tambi\u00e9n tuvo el Zica y adem\u00e1s tambi\u00e9n sufr\u00eda por rebote las secuelas emocionales del estado de \u00e1nimo de H\u00e9ctor cada vez m\u00e1s irritable.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando compart\u00edan sus infortunios con su entra\u00f1able amiga y psic\u00f3loga Dora quien de sopet\u00f3n y ri\u00e9ndose les dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>-Uds. No presentan secuelas del Zica.Lo que Uds. tienen es el s\u00edndrome del nido vac\u00edo!!!&#8230;-<\/p>\n\n\n\n<p>-\u201cPrep\u00e1rense es muy molesto y puede durar un buen tiempo\u2026.!!!<\/p>\n\n\n\n<p>Les explic\u00f3 con lujo de detalles,<\/p>\n\n\n\n<p>-\u201cEl&nbsp;s\u00edndrome del nido vac\u00edo&nbsp;es una sensaci\u00f3n general de soledad que los padres pueden &nbsp;sentir cuando uno o m\u00e1s de sus hijos abandonan el hogar. Aunque es m\u00e1s com\u00fan en las mujeres, puede ocurrir en ambos sexos. El sentimiento de soledad es el m\u00e1s importante de todos, y puede aparecer ante la ausencia de uno o varios de los hijos\u201d-<\/p>\n\n\n\n<p>Para poner peor la situaci\u00f3n, H\u00e9ctor, ya jubilado no ten\u00eda el consuelo del trabajo duro de la consultor\u00eda, ya que \u00e9ste no hab\u00eda sido un a\u00f1o bueno para el trabajo y dispon\u00eda de m\u00e1s tiempo libre del que hubiera deseado.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas circunstancias algo ten\u00eda que pasar o algo ten\u00edan que hacer. La situaci\u00f3n era verdaderamente deprimentemente y aburrida, y la casa cada vez m\u00e1s le parec\u00eda enorme y solitaria. Su amiga psic\u00f3loga abund\u00f3 en recomendaciones para que enfrentaran con realismo su nueva realidad y evitar que se deprimieran. Les habl\u00f3 de dedicar parte de su tiempo a causas sociales, a desarrollar un hobby como la artesan\u00eda. Hasta se habl\u00f3 de la importancia de adquirir una mascota. Despu\u00e9s de todo, en la casa de los padres de H\u00e9ctor hab\u00edan tenido como mascotas a gatos y perros y a las criaturas m\u00e1s sorprendentes, como tortugas, gallos y gallinas. Pero tener gatos y perros dentro de la casa no era una opci\u00f3n para Elena. Una cosa era cuando estaban los muchachos que se hac\u00edan cargo y jugaban con ellos. Ahora qui\u00e9n los cuidar\u00eda, qui\u00e9n los ba\u00f1ar\u00eda y les dar\u00eda de comer. Luego se orinar\u00edan en las alfombras, dejar\u00edan pelos y mal olor por toda la casa. Esto sin pensar en lo que les har\u00edan a los muebles. \u00a1Ni quiera Dios!!!&#8230;En todo caso a lo mejor una tortuga. Eran muy silenciosas y no daban mucho que hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen d\u00eda de manera sorprendente, Elena no esper\u00f3 m\u00e1s y le dio la gran noticia: Llegaba a su mundo un peque\u00f1ito que les iba a cambiar la vida. Lleg\u00f3 por fin el d\u00eda. Era muy chiquito, hab\u00eda pesado poco al nacer pero estaba muy sanito y era muy en\u00e9rgico, y afortunadamente pod\u00edan pasar mucho tiempo con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>No sab\u00edan que nombre tendr\u00eda, as\u00ed que, como familia, se impon\u00eda una consulta. Consultaron con el especialista en seleccionar nombres bonitos, su genial nietecito mayor H\u00e9ctor Manuel, quien se hab\u00eda empe\u00f1ado en ponerle Monchito a su hermanito, al que hubo que acomodarle el nombre de Ram\u00f3n Guillermo, para que le pudieran decir Monchito. En este caso, se tendr\u00eda que consultar con \u00e9l y sin vacilar un segundo, dijo con firmeza que el chiquito se llamar\u00eda Riky o sea Ricardo. Y como es tradici\u00f3n en la familia poner dos nombres fuertes juntos, como H\u00e9ctor Guillermo, Ramiro Eugenio, Guillermo Ram\u00f3n, Mar\u00eda Patricia, al mejor estilo de telenovela mexicana, el chiquil\u00edn se llamar\u00eda Ricardo Alejandro.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de Ricardo Alejandro fue todo un acontecimiento inolvidable. Al principio se la pasaba todo el d\u00eda durmiendo y comiendo, pero crec\u00eda muy r\u00e1pido y pronto duplic\u00f3 su peso, cada vez estaba m\u00e1s fuerte y simp\u00e1tico, pronto empez\u00f3 a correr por toda la casa. Unos dec\u00edan que se parec\u00eda a la familia de su mam\u00e1, otros dec\u00edan que hab\u00eda sacado los ojos del pap\u00e1. Otros dec\u00edan que se parec\u00eda a los dos, que estaba bien mezclado. Pero en lo que todos coincid\u00edan era que era bien adorable.<\/p>\n\n\n\n<p>Com\u00eda de todo y como buen miembro de la familia le encantaban las rosquillas norte\u00f1as y entre sus platos preferidos estaban el arroz aguado, el gallo pinto y el salpic\u00f3n. Daba muestras de gran alegr\u00eda cuando nos ve\u00eda, saltaba de gozo para que lo carg\u00e1ramos en brazos. Elena lo ten\u00eda muy mal acostumbrado al \u201cchineo\u201d. Le fascinaba viajar con ellos a la finca. Por supuesto se ve\u00eda muy adorable con sus infaltables pa\u00f1ales ya que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n les hab\u00eda hecho una que otra trastada, de esas que te mojan los pantalones, ya que apenas estaba aprendiendo a controlar sus necesidades fisiol\u00f3gicas. No s\u00e9 por qu\u00e9 a la gente le hac\u00eda gracia verlo con sus pa\u00f1ales. Crec\u00eda y era cada vez m\u00e1s fuerte, ya caminaba bien. El viaje a la finca en la camioneta para \u00e9l era la gran aventura, se fijaba en todo y al llegar corr\u00eda por el campo a sus anchas.<\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n Ricardo Alejandro los acompa\u00f1\u00f3 a la finca junto con Dora su amiga. Al anochecer cuando se preparaban para retornar a Managua, sacaban de la casa todo lo que hab\u00edan llevado para meterlo en la camioneta. Se adelantaron Elena y Dora para subirse a la camioneta. Dora llevaba a Ricardo Alejandro cargado en sus brazos y H\u00e9ctor sin percatarse de nada, hab\u00eda cerrado las puertas de la vieja casona de la finca y apagado las luces, con tan mala fortuna, que cuando Dora se dirig\u00eda hacia la camioneta aparcada a solo unos metros del corredor de la casona, en la m\u00e1s completa oscuridad, se tropez\u00f3 y se cay\u00f3 cuando llevaba a Ricardo Alejandro en sus brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cay\u00f3 de tal manera, que para proteger a Riky sin soltarlo de su brazo derecho, como pudo, hizo una contorsi\u00f3n rara digna de una acr\u00f3bata de circo y se apoy\u00f3 en el suelo con su mano libre, con tal fuerza que evit\u00f3 que el peque\u00f1o Riky impactara en el suelo con consecuencias fatales. No nos perdonar\u00edamos si le pasaba algo grave. Ni Elena ni H\u00e9ctor se hab\u00edan enterado del percance, porque Dora se qued\u00f3 callada, talvez estaba muy apenada por el accidente, sabe Dios porqu\u00e9 sentimiento de culpa, aunque se subi\u00f3 con Riky ileso. Elena tom\u00f3 a Riky en sus brazos. Se subieron alegremente a la camioneta y emprendieron el viaje de regreso hacia Managua. Nos percatamos que Dora habitualmente muy comunicativa, extra\u00f1amente callaba. Al rato, Dora no aguant\u00f3 m\u00e1s y empez\u00f3 a quejarse de un fuerte dolor en su mu\u00f1eca izquierda. Fue hasta entonces que les cont\u00f3 de su ca\u00edda con Riky y de su pirueta salvadora para protegerlo. Afortunadamente a Riky no le hab\u00eda pasado nada, ni siquiera un rasgu\u00f1o, ni un golpe ni nada. Al llegar a Managua, llevaron a Dora a la emergencia del hospital donde le hicieron una radiograf\u00eda que mostr\u00f3 una fisura en su mu\u00f1eca izquierda. Dora llev\u00f3 su brazo enyesado como dos meses, pero gracias a su sacrificio y acto heroico, Riky crec\u00eda alegre y saludable. De vez en cuando la ve\u00edan y siempre dice muy cari\u00f1osamente:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Denle mis recuerdos a Riky!!!&#8230;Que yo no lo olvido!!!&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>Riky estaba en una edad en la que le empezaban a salir los dientes y se llevaba todo a la boca y no se le pod\u00eda dejar solo un segundo. Su juguete preferido era un perrito d\u00e1lmata de hule, el que llevaba a todas partes por la casa. Riky se convirti\u00f3 en el personaje novedoso de la casa. Es incre\u00edble como a uno le cambia el estado de \u00e1nimo un personaje tan chiquito y travieso. Siempre ten\u00edamos algo para conversar sobre el comportamiento de Riky. Cu\u00e1l hab\u00eda sido su \u00faltima travesura? Qu\u00e9 si comi\u00f3 bien, qu\u00e9 si hizo pipi, qu\u00e9 si su pup\u00fa estaba bien y lo hizo correctamente\u2026 Me encantaba ver como Ramiro se lo pon\u00eda en el hombro junto a su pecho y lo cargaba, Riky adoraba a Ramiro y era muy pegado con \u00e9l. Lo primero que hac\u00eda cuando nos ve\u00eda, era hacer gestos para que lo carg\u00e1ramos, luego se tiraba al piso y se pon\u00eda a jugar con nosotros y su juguete preferido. A Miky le fascinaba estar entre adultos. Era el primero en salir a recibir a nuestras visitas y le encantaba estar entre nuestros amigos cuando convers\u00e1bamos en la sala de estar. Era un gran metiche.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces Riky le hac\u00eda unas visitas sorpresivas a la Mam\u00e1 Pancha, la madre de Alina que viv\u00eda por temporadas con nosotros cuando no estaba de viaje para estar con sus otros hijos. A Do\u00f1a Francisca, le encantaban las visitas de Riky, lo tomaba de sus brazos y le hac\u00eda la fiesta como cuando ella ten\u00eda chiquitos a sus hijos:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Susunki singui nay, susunki singui nay !!!&#8230;-<\/p>\n\n\n\n<p>Le cantaba en una jerigonza que solo ella pod\u00eda pronunciar, pero que parec\u00eda encantarle a Riky, a juzgar por su alegre reacci\u00f3n ante aquella ancestral canci\u00f3n y at\u00e1vica danza para tiernos, que se transmit\u00eda de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y que reviv\u00eda el sentimiento maternal de la abuela, que se re\u00eda de satisfacci\u00f3n por la carita de Riky que parec\u00eda conectarse con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero\u2026las cosas no siempre son cuando uno las espera, ni como uno las espera. Pas\u00f3 el tiempo y los muchachos cambiaron de parecer, les entregar\u00edan su nueva casa har\u00edan su vida matrimonial como debe ser, a muchos kil\u00f3metros de sus suegros de forma totalmente independiente, como afortunadamente eran ellos. Ambos estaban muy entusiasmados con su nueva vida y con su trabajo. Poco a poco iban arreglando su casa, poniendo plantas de flores y \u00e1rboles de sombra en el exterior, decorando la casa con cortinas, comprando sus muebles y en fin gozando de la aventura de construir y preparar su nido de amor. Ya lo ir\u00edan llenando con el correr del tiempo y luego alguna vez cuando sus propios hijos se fueran tambi\u00e9n tendr\u00edan su nido vac\u00edo. Por el momento dec\u00edan, quer\u00edan trabajar y ahorrar, era el momento de viajar y conocer el mundo juntos, les atra\u00eda la idea de irse de vacaciones al viejo mundo. Despu\u00e9s har\u00edan planes para tener hijos. Lo de friendo y comiendo hab\u00eda sido solo un entusiasmo inicial y la alegre opini\u00f3n de una amiga bien intencionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda de la primera visita de Ricardo Alejandro al doctor, y claro, lo acompa\u00f1amos a la cl\u00ednica. La doctora estaba muy contenta con el estado general de Riky. Su salud era muy buena&nbsp; dec\u00eda, su peso y talla estaban en el percentil esperado, le recet\u00f3 unas vitaminas y dijo que ya pod\u00eda comer de todo. Que tuvi\u00e9ramos cuidado con los par\u00e1sitos, ya que en esa edad todo se lo llevaban&nbsp; a la boca, ya que son como peque\u00f1as aspiradoras que todo lo aspiran por la nariz. La veterinaria nos pregunt\u00f3 que si ten\u00edamos una idea de qu\u00e9 raza era Riky ya que a ella le parec\u00eda una combinaci\u00f3n de razas. Le dijimos que era un terrier, ella se rio a carcajadas y dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>-Si lo compraron bajo un sem\u00e1foro en la calle, los vendedores siempre dicen que es un Terrier, yo lo veo como una mezcla de Malt\u00e9s con Poodle, as\u00ed que para m\u00ed es un Malpud.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno la verdad es que no nos importaba que raza fuera Riky, ni si ten\u00eda o no ten\u00eda pedigree o si era un simple mestizo. Les hab\u00eda alegrado mucho la vida, cuando m\u00e1s lo necesitaban. Despu\u00e9s de todo les hab\u00eda ayudado a lidiar airosamente, con el s\u00edndrome del nido vac\u00edo. Su amiga la psic\u00f3loga hab\u00eda tenido raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto le tocar\u00eda que le cortaran el pelo, estaba muy peludo y no se ve\u00eda tan bonito, m\u00e1s bien se ve\u00eda extra\u00f1o, pero no hay duda que era adorable su cachorrito, sus nietecitos cuando lo conocieran tambi\u00e9n lo adorar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Managua 26 de Noviembre 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez parte de amar, es aprender a dejar ir. Dedicado a nuestros nietecitos V\u00edctor Andr\u00e9s y Gustavo Alfonso (Ponchito) y a los que vendr\u00e1n despu\u00e9s. Estaba arrellanado en la vieja poltrona que le hab\u00eda heredado su suegro Don Guillermo, y por el ventanal a su izquierda se colaba una extra\u00f1a mezcla de sonidos. Se o\u00edan lo chillidos estridentes de algunos p\u00e1jaros, que anunciaban sus intenciones amorosas a las hembras que se hac\u00edan las disimuladas, se o\u00eda el ruido de fondo del tr\u00e1fico pesado, por la calle de circunvalaci\u00f3n de la polvorienta y ruidosa ciudad de Managua, que distaba 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